358 días recorriendo el Sudeste asiático: de visados y fronteras (2)

En la primera parte de esta serie de artículos, donde te cuento como me lo monté para ir cruzando fronteras y conseguir visados, hablé de Vietnam, Camboya, Tailandia, Myanmar y Laos, un recorrido que hice en 4 meses, repitiendo en Tailandia en tres ocasiones, entre otras cosas porque se encuentra en medio de casi todos, pero también porque la facilidad de conseguir un visado gratuito, aunque sea solo por 15 días cruzando por tierra, me ayudaba a paliar mi falta de presupuesto y poder avanzar.

A continuación te hablaré de mis gestiones para cruzar a Malasia, Singapur, Indonesia, Brunei y Filipinas, que también tienen sus características diferentes y te daré alguna pista de los transportes y los alojamientos.

Malasia desde Tailandia

Malasia tiene unas condiciones de entrada muy ventajosas para los europeos y concretamente para los españoles: 90 días de visado y además gratuito. Entré en Malasia con un autobús que encontré en la ciudad tailandesa de Hat Yai que llegaba directo a Kuala Lumpur y cruzaba la frontera, revisa varias agencias porque en la primera que pregunté subía 200 Baht más el precio a la que finalmente elegí. También hay un tren desde la misma ciudad, pero está muy solicitado y cuando fui a comprar el billete ya estaba agotado.

Por cierto, te recomiendo que si vas con tiempo y quieres llegar de Bangkok a la frontera con Malasia, vayas en el tren y elijas clase turista. A mi no me gusta el aire acondicionado, pero es que además en clase inferior es mucho más entretenido y divertido, un transporte lento (para todos), pero me encantó. Por supuesto más barato, pagué alrededor de 550 Baht, al cambio 14€.

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Singapur desde Malasia

Tras agotar mi primer visado en Malasia, haciendo dos voluntariados en Kuala Lumpur y Lanchang, llegué hasta Singapur, donde para mi sorpresa descubrí un país acogedor y muy interesante. No me las pintaba tan buenas cuando intenté conseguir un anfitrión a través de Couchsurfing, ya que todo fueron calabazas. Pero la suerte del viajero apareció en Lanchang donde pude conocer a Jeffrey un singapurense que estaba visitando la granja de bambú de Adnan y que me ayudo a llegar a Kuala Lumpur, para, desde allí, viajar en autobús al día siguiente a su país. Durante el trayecto entre las dos ciudades malayas, me entregó 10 SD para que tuviese un poco de efectivo y me invitó a llamarlo ya en Singapur a mi llegada para acercarme al puerto, donde quería subirme al barco para cruzar a Indonesia.

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Malasia desde Singapur

También en Singapur conceden el visado gratuito y por 90 días. Finalmente durante la cena con Jeffrey, haciendo tiempo para subirme al barco, me ofreció volver a Malasia, a Johor Bahru y allí estar unos días ayudando como voluntario en una granja de bambú que tenía en Kulai y posteriormente en el orfanato de Johor Bahru. Mi sorpresa fue al llegar, ya que lo que esperaba como una granja de bambú resultó ser el templo chino budista más grande de la Malasia peninsular. Entre ambos lugares pasé 15 días y desde allí con la ayuda de Chong, su socio, si que crucé con destino a Indonesia.

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Era mi primer trayecto en barco, en este caso rápido y que se hace en dos horas escasas. Desde Johor Bahru llegas a la isla de Batam, un recorrido también disponible desde Singapur. En Indonesia te recomiendo usar Couchsurfing, siempre que lo intenté tuve respuesta afirmativa de los anfitriones, tanto en Batam, como en Yakarta y en el resto de ciudades me fueron invitando personas que conocí durante mi camino. Gente muy maja y hospitalaria los indonesios.

Indonesia desde Malasia y Malasia desde Indonesia

Para entrar en Indonesia y aunque las leyes de inmigración cambiaron recientemente, facilitando la entrada sin tener que adquirir un visado con antelación en alguna embajada o consulado y además, ahora, de forma gratuita para un mes, también conseguí mi visado en el consulado indonesio de Johor Bahru. El coste fueron alrededor de 45 USD al cambio, ya que lo pagué en Ringgits para estar dos meses y de esta manera no tener que renovarlo y con ello marearme mucho estando ya en Indonesia.

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Recorrí Java, a la que llegué en un ferry que tardaba 24 horas desde Batam y desde Surabaya, la ciudad más al este de Java, crucé en otro ferry navegando durante casi dos días a Makassar, ciudad al sur de la isla de Sulawesi. En este caso apuré tanto mi visado que me pasé en tres días, ya que perdí la última conexión del barco que unía Tarakan con Nunukan, para desde aquí, cambiar a otro que me llevaría a Tawau, en Malasia.

En este enlace puedes mirar los horarios y comprar los billetes de una compañía que hace casi todos los trayectos entre islas de Indonesia. Y en este otro enlace, la compañía que hace el resto. Están en indonesio, así que tendrás que usar el traductor.

En Tarakan, conseguí subir a un barco rápido para cruzar a Nunukan, pero allí me quedé bloqueado todo el fin de semana y ese fue el problema con mi visado. Tanto Tarakan como Nunukan están en Kalimantan, que para los malayos y los habitantes de Brunei se llama Borneo. En Nunukan puedes hacer el control de pasaporte ya que existe un paso fronterizo entre Indonesia y Malasia. En Malasia, como antes te señalé, la ciudad a la que llegas es Tawau. Si quieres hacer el viaje en sentido inverso, desde Malasia hasta Indonesia, puedes ir al consulado que este país tiene allí y conseguir el visado en un día máximo, pero normalmente me han informado de que lo hacen en pocas horas.

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A mi, el despiste de las fechas de visado y haber perdido el barco rápido en Tarakan, me costó 900.000 rupias indonesias (300.000 rupias diarias), que al cambio son alrededor de 60 USD. Así que atento a tu fecha de visado en Indonesia y no hagas como yo, pensando que son dos meses, cuando solo son 60 días, porque como te pille un mes con 31 días por el medio como a mi, ya la has liado.

Brunei desde Malasia

Desde Kota Kinabalu en Malasia, fui a Brunei. Tienes varias opciones para llegar: en barco directo desde Kota Kinabalu hasta Bandar Seri Begawan que sale más caro, o bien en autobús hasta Menumbok y de allí en ferry, más barato que el barco rápido a Labuan, donde ya haces los trámites fronterizos en Malasia y con un barco rápido llegas al puerto de Brunei.

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Brunei repite las mismas reglas de visado que Malasia y Singapur y sin apenas preguntas, te lo conceden por 90 días gratuito. Pasé dos días en el sultanato visitando la capital, que es lo más destacable y ayudado por Abdullah, que también me ofreció su casa a través de Couchsurfing.

Tras esta corta visita al sultanato, volví de nuevo al Borneo malayo para preparar desde la casa de otros couchsurfer que me acogió el fin de semana, mi viaje a Filipinas. Tenía la opción de viajar por barco, cruzando desde Sandakan en Malasia a Zamboanga en la isla filipina de Mindanao, pero graves problemas con el terrorismo, que incluye el secuestro de extranjeros con la correspondiente solicitud de rescate, hizo que finalmente llegase a Manila en avión.

Filipinas desde Malasia

Para entrar en Filipinas, las autoridades de inmigración necesitan saber que tienes, al menos, una reserva para abandonar el país cuando llegue el momento, sino te arriesgas a que no te dejen entrar a tu llegada. Lo malo es que me enteré en el aeropuerto de Kota Kinabalu y esto me obligó a comprar el ticket de avión para de nuevo volver a Borneo, ya que aunque barajaba otras opciones para seguir viaje desde Filipinas, no me podía permitir el lujo de hacer un estudio de todas en tan poco tiempo, antes de que mi avión despegase.

Finalmente las autoridades de Filipinas no me solicitaron ningún documento o reserva, pero quizás sea de las pocas personas a las que les ha ocurrido, por lo que me contaron otros, y puede ser porque la policía que revisó mi pasaporte también vio tantos visados pegados que no pensó que me quisiese quedar allí de por vida, así que no te arriesgues y por lo menos obtén una reserva, aunque no compres finalmente el billete. Las diferentes compañías y páginas webs de reservas de vuelos te ofrecen esta posibilidad, por lo que puedes elegir la que más te guste o convenga.

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De Manila volví a cruzar a Borneo en Malasia y desde allí con avión hasta Perth en Australia pasando por Kuala Lumpur donde terminé mi periplo por esta parte del mundo.

Espero que este artículo te haya dado alguna información interesante que te sirva para preparar tu viaje al Sudeste asiático, una zona del mundo privilegiada en: paisajes, monumentos, culturas y llena de gente simpática y cariñosa a la que yo personalmente voy a echar mucho de menos. Algunos se han convertido en esa familia, no de sangre, lejana pero cercana y que nunca podré olvidar.

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Gracias a todos por su ayuda, su comprensión, su cariño, su amabilidad, sus lecciones de la vida, donde he aprendido o reforzado mi idea, de que aunque el dinero es necesario, no es lo más importante y que una sonrisa es lo que realmente hace feliz y es gratis.

En la tercera parte y última de esta serie de artículos daré más información centrándome en la economía del viaje un detalle muy importante para saber como sobrevivir y hacerlo con poco dinero. Hasta entonces y como siempre…

¡Pura Vida! y felices viajes.

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