Viajar a Irán

Quizás a muchos de vosotros este título os despiste, sencillamente porque a Irán viajé en 2014 y ahora me encuentro a miles de kilómetros, en el Océano Pacífico. Pero todo tiene una explicación y os oriento para que entendáis, el porque de este artículo en el blog, a estas alturas.

Son dos las razones. La primera es que en una página web/blog sobre Irán relacionada sobre como viajar allí y conseguir un visado, me han dedicado un artículo (léelo aquí) enfocado sobre todo a mi forma de viajar haciendo voluntariados y en respuesta yo, quiero dedicarles otro. La segunda es porque a mi me llevó tiempo encontrar la forma de conseguir ese visado para entrar en el país, y estoy seguro de que si esta web la hubiese conocido en aquel momento, mis trámites hubiesen sido mucho más sencillos. Así que he considerado ofrecerte esta información por si has pensado en viajar algún día allí, tú lo tengas más sencillo. La web se llama http://viajarairan.es

 

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¿Por qué viajar a Irán?

Cuando la gente que me encuentro por el camino me preguntan por el país que más me ha gustado y sorprendido -tras haber cruzado ya cuarenta en estos casi tres años-, tengo dificultades para contestar porque, afortunadamente, el viaje está siendo muy variado y en todos los países tengo algo que destacar que me hace recordarlos con mucho cariño, sobre todo por las gentes que me cruzó en cada uno de ellos y considero injusto poner a unos sobre otros, pero seguidamente para intentar dar respuesta a esa pregunta digo que: Irán.

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También a continuación apunto que esto se debe probablemente a que, como siempre nos han intoxicado con informaciones negativas acerca del país, cuando estás en él y te mezclas con sus habitantes, te sorprende tanto su humildad y humanidad, como su disposición a ayudar, que es cuando descubres cuan sarta de mentiras interesadas nos han contado acerca de los persas actuales, por lo que no puedo, más que destacarlo en primer lugar. Además, bajo mi punto de vista, tienen tanta riqueza de recursos, que es un peligro para las potencias mundiales y más cuando no se doblegan ante según que exigencias, con la intención de acapararlo todo.

En la actualidad parece que las relaciones internacionales con Irán se están regularizando y ya no son el demonio que nos venían vendiendo -y de eso los españoles sabemos mucho-, aunque todavía queda mucho trecho que recorrer a nivel diplomático y al gobierno iraní, dejar atrás algunos de sus aspectos negativos: destruir Israel o la represión contra su pueblo, entre ellos.

Viajando a Irán

Cuando mi viaje por Irán terminó estaba realmente emocionado; cuando lo empecé estaba realmente acojonado. Como ya conté en los artículos que dediqué al país, en uno de ellos destaquéque los soldados iraníes en la frontera con Turkmenistán, me llamaron para pedir que les enseñara el pasaporte con el sello de salida como parte del trámite en la frontera, y mientras lo revisaban y me gastaban algunas bromas con su mejor sonrisa sobre mi equipo de fútbol español favorito (que coincidió con algunos de ellos, pero no con todos) y antes de despedirme ¡me invitaron a un té! Esa fue la mejor manera de abandonar un país que me conquistó el corazón y que dejó un recuerdo imborrable en mi.

Los motivos fueron muchos: la belleza de las ciudades con sus bazares históricos; ver tan de cerca parte de la historia de la humanidad; pero sobre todo fueron las personas, que no dejaron de sorprenderme desde que crucé la frontera con Turquía y que gracias a ellos, los que conocí allí, pude sobrevivir en Teherán donde dejé a casi hermanos; o el detalle de un amigo que hice en Tabriz, mi primera parada, que me pagó el billete de autobús a Teherán porque quería agasajarme; o el couchsurfer en Mashhad y todos sus amigos y familia, que se vaciaron conmigo y me ayudaron en todo lo que necesité hasta que me subí al autobús que me llevaría a la frontera turkmena.

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Realmente os recomiendo conocer y viajar a Irán. Destaco, como habéis visto, sobre todo a las personas, pero además es un país inmensamente rico en cultura que cumplirá con las expectativas del turista o viajero más exigente. Yo solo lo crucé por el norte, pero en mis planes está volver y además de visitar a los amigos que dejé allí, trataré de conocer el resto del país que se me quedó en el tintero por falta de presupuesto. Por cierto, podéis encontrar voluntariados donde conocer mejor su cultura y economizar en el viaje. Yo solo encontré sitios en la página de Helpx, pero se desviaban mucho de mi trayectoria y no solicité visitarlos.

Diez más uno consejos antes de despedirme:

  1. Quitaos cualquier prejuicio formado por las mentiras que nos cuentan, son solo eso: mentiras.
  2. Llevad dinero en efectivo suficiente para las vacaciones, encontraréis lugares en los que cambiarlo por riales, su moneda, pero no esperéis a utilizar las tarjetas de crédito: no sirven ni para comprar, ni para pagar. Las casas de cambio son lo más seguro y hay muchas, los cambiadores ilegales, no los recomiendo, se intentarán pasar de listos.
  3. Las mujeres deben de ir cubiertas, pero no de la manera que conocemos, como por ejemplo en algunos países árabes -con mejor imagen en occidente-, donde el hijab les cubre toda la cabeza. Algunas chicas que conocí simplemente se cubrían la coronilla y la nuca, siendo suficiente. Los hombres pueden ir en camiseta corta, pero los pantalones deben de sobrepasar las rodillas.
  4. Las infraestructuras para recorrer el país son seguras y modernas: es menos peligroso rodar por allí que muchos otros países que he visitado. Los transportes públicos para grandes distancias (me experiencia es con autobuses, más baratos que los trenes) funcionan perfectamente y además con la ventaja de que no son puntuales en la salida, que no viene mal con el caos que se forma en horas punta en las grandes ciudades :). En las ciudades funcionan muy bien y son muy baratos: autobuses de línea, taxis compartidos o coches particulares (más para gente local).
  5. Visitad las mezquitas, yo creía que sería mal recibido, sin embargo para mi sorpresa incluso me pusieron guías que me acompañaron para conocerlas mejor. Y son de las más bellas que he visto.
  6. Cualquier cosa que comáis os parecerá deliciosa. Destaco la variedad de los panes, que podéis comprar en las panaderías que funcionan durante todo el día sin descanso con hornos de leña, pero también las frutas y verduras frescas y ¡los pistachos frescos! No he comido unos igual en mi vida. Y por último el té, de los mejores que he bebido en mi viaje.
  7. La seguridad personal está asegurada. Nadie os intentará robar o atacar, al contrario, dejaos abordar por sus gentes en la calle. En mi caso en algunas ocasiones fue para invitarme a algo o simplemente para estrechar la mano y darme las gracias por visitarlos. La hospitalidad iraní es su seña más destacable.
  8. Si necesitáis cualquier cosa y no la encontráis, perder la vergüenza y preguntar, hacerlo por señas sin no hablan inglés, seguramente tendréis la respuesta. En mi caso un día en Tabriz que no tenía internet pregunté en una tienda y no solo me dieron la conexión, sino que además me invitaron a unos tés mientras veía lo que quería. En Teherán nada más llegar y yo muy perdido, me acompañaron a encontrar un hostel, cuando pregunté si conocían alguno en una tienda. Eso sí, tened cuidado con los conseguidores, suelen ser buscavidas, lo saben hacer muy bien y luego desaparecen. Los encontraréis sobre todo en estaciones y fronteras terrestres y los reconoceréis por su insistencia en ofrecer algo. Yo tuve algún encuentro y el resultado no fue agradable.
  9. No llevéis alcohol, está terminantemente prohibido y si os lo encuentran podéis ir a la cárcel sin miramientos. Allí no lo encontraréis en ningún sitio. Algunas redes sociales como Facebook están prohibidas, solo se pueden ver con una VPN (podéis encontrar algunas gratis, pero normalmente son de pago). Instagram y otras se pueden usar normalmente.
  10. Si decidís comprar una tarjeta SIM para el teléfono móvil, la encontraréis muy barata y a mi me funcionó muy bien. Eso sí, buscad un aliado que hable inglés para que os ayude, ya que nada se traduce y la escritura persa o farsi no os aclarará nada.

10+1. Respetad a todos, es el mayor seguro que tenéis.

Animaos y si habéis ido por allí ya o vais en el futuro, me encantará conocer vuestros comentarios.

Hasta el siguiente artículo…

¡Pura Vida!

 

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